17 jun. 2009

Venezuela rechaza informe de EEUU y exige cese de estas prácticas injerencistas de la política imperial


Resulta escandaloso que un país donde se reprime y explota a los inmigrantes, especialmente latinoamericanos, se separa a sus familias, se construye muros fronterizos, se ha practicado la tortura y se protege a terroristas, pretenda erigirse en juez de los Derechos Humanos en el mundo .


(MPPRE)
República Bolivariana de Venezuela
Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores
Comunicado
El gobierno de la República Bolivariana de Venezuela rechaza categóricamente el informe presentado por el Departamento de Estado de los Estados Unidos sobre Tráfico de Personas, así como las expresiones que en el mismo se hacen sobre nuestro país y nuestro gobierno.
Resulta escandaloso que un país donde se reprime y explota a los inmigrantes, especialmente latinoamericanos, se separa a sus familias, se construye muros fronterizos, se ha practicado la tortura y se protege a terroristas, pretenda erigirse en juez de los Derechos Humanos en el mundo. Hay que recordar que la nefasta práctica de emitir reportes supuestamente independientes se acrecentó durante los ocho años de la administración Bush, haciendo más evidente y grosera la contradicción entre lo que predica y lo que hace el gobierno de los Estados Unidos.
Las acusaciones falsas contra nuestro país a lo largo de los últimos años en este reporte de tráfico de personas, han servido como justificación para una brutal agresión contra nuestro pueblo y gobierno. Estos informes no son otra cosa que una herramienta para la política imperial y la agresión a los países que desarrollan una política independiente en el mundo.
Venezuela, al tiempo que rechaza y condena esta práctica injerencista, exige que se desmonte la legislación de certificaciones unilaterales que lejos de ayudar a la promoción de los Derechos Humanos, busca ocultar la doble moral que se practica en los Estados Unidos y obstaculiza el establecimiento de la relación de igualdad y respeto que debe prevalecer entre nuestros países, tal y como lo ha pregonado el nuevo gobierno de los Estados Unidos.
La publicación de este tipo de informes demuestra la remanencia del viejo andamiaje de dominación imperial, y constituye un serio escollo para la regularización de las relaciones bilaterales.
Caracas, 17 de junio de 2009